Todo lo que necesitas saber antes de enviar tus archivos a imprimir

Si alguna vez has tenido que mandar algún proyecto a imprimir, sabrás que es una tarea de vértigo. Creo que, a la hora de ir a imprenta, todos tenemos las mismas dudas: ¿se verá bien?, ¿no será muy pequeño?, ¿los colores se verán tal como yo los he decidido?, etc. Me apuesto lo que quieras a que te suena alguna de estas dudas.

Todo lo que necesitas saber antes de enviar tus archivos a imprimir

Si por el contrario no lo hacen, o bien es porque eres un genio y trabajas en imprenta, o porque nunca te has parado a pensar en los mil errores que pueden ocurrir desde que los diseños (o “artes finales”) salen del diseñador y pasan a imprenta.

Es por eso que en este post voy a explicarte los diez consejos básicos que necesitas saber antes de enviar tus archivos a imprimir para garantizar el éxito de una impresión profesional y sin errores.

1. Trabaja con el tamaño adecuado

Desde que empiezas a trabajar en el diseño tienes que tener muy en cuenta el tamaño en el que éste se imprimirá. Siempre debes trabajar en tamaño real. En impresión, no hay posibilidad de “ampliarlo un poquito” porque se pierde calidad.

Esto se aplica tanto a nivel general del archivo (si imprimes en un A4, A5 o formatos especiales) como a las imágenes (si ocupan 10cm, busca una imagen que tenga el tamaño adecuado, pero no las estires).

2. Siempre a una resolución de 300dpi

Una vez creas un nuevo documento, después de poner las medidas adecuadas, tienes  que asegurarte de asignar la resolución adecuada. Para imprimir, lo ideal es trabajar con una resolución de 300dpi (dpi = puntos por pulgada).

Si no tienes todos los elementos que forman el archivo a esta resolución, cuando lo imprimas se verá pixelado. Muchas de las imágenes que cogemos de internet tienen una resolución de 72dpi, una calidad insuficiente para imprimir.

Así que para evitar sustos, asegúrate de usar siempre una resolución de 300dpi y pasar a esta resolución los archivos que vayas a usar y no la tengan. En la imagen ves un ejemplo ficticio de cómo se vería una imagen impresa en una resolución óptima y en una resolución demasiado baja.

3. Usa CMYK o Pantone. Nunca RGB

Cuando tus diseños vayan a imprimirse, olvida el RGB, ya que este método se aplica únicamente a pantallas, y no a tinta. Por ello, lo mejor es trabajar en CMYK o con los colores Pantone (siempre que tengas a mano una pantonera).

Si trabajas sin Pantone, pero en CMYK, los colores que veas en pantalla, serán un poco distintos a los del resultado final de impresión (más apagados, seguramente) pero no tendrás sorpresas desagradables de color.

4. ¡Cuidado con los degradados!

Los degradados ahora son tendencia. Pero debes ir con cuidado cuando los uses para trabajos de impresión, ya que el resultado en pantalla y en papel puede ser distinto.

Hay algunos degradados que, al imprimirse, crean un antiestético efecto de líneas. Así que si no lo tienes controlado, mejor evítalo o haz pruebas antes de imprimirlo.

5. Deja siempre espacio para el sangrado

Si tu diseño lleva imágenes que ocupan todo el espacio, es muy probable que quieras que al imprimirse no se vean márgenes blancos alrededor. Para evitarlos, tienes que hacer uso del sangrado del documento.

La sangre (o sangrado) consiste en diseñar con el tamaño que requieres, pero dejando siempre unos márgenes exteriores de unos pocos milímetros de forma que, al imprimir y después pasar la guillotina, no queden márgenes blancos.

6. Traza las tipografías y objetos vectoriales

Las imprentas tienen un amplio catálogo tipográfico, pero aun así, para asegurar que las tipografías que has elegido para tu diseño no se pierdan o sustituyan por otras, siempre debes trazarlas antes de guardar el archivo final para mandar a imprimir.

Lo mismo pasa con los objetos vectoriales. Asegúrate de tenerlos bien trazados para evitar que se deformen en el proceso de impresión.

7. Revisa la ortografía

Sí… aunque parezca algo básico, hay mucha gente que salta este paso. No es agradable recibir un flyer, revista o cualquier otro objeto y ver que hay faltas de ortografía. Así que asegúrate de revisarlo bien.

Un truquillo que seguimos en el estudio es revisar entre todos el archivo que hay que llevar a imprimir. Porque diez ojos ven más que dos, ¿no? Además, cuando uno está trabajando mucho tiempo en algo, a veces no se fija en los detallitos más tontos que pueden marcar la diferencia.  

8. Haz pruebas y maquetas

Como te decía en el punto 4 (sobre los degradados) lo mejor para asegurar que no hay errores de impresión, es hacer una prueba o maqueta en casa. Vale, la calidad no será la misma, pero te servirá para darte cuenta de errores de color, tamaño, maquetación o ortografía, entre otros.

9. Guarda siempre en PDF

Hay una teoría que pocas veces falla: si se ve bien en PDF, se va a imprimir bien. Si sigues los pasos anteriores y, además, guardas tu archivo en PDF de alta calidad (e incluso con marcas de corte), es muy probable que no te lleves ninguna desagradable sorpresa cuando veas el archivo final impreso.

10. Ante la duda, pregunta

Supongo que con este último truco no te he desvelado nada del otro mundo. Sin embargo, a veces nos desesperamos buscando la solución cuando lo más fácil, rápido y productivo es llamar al profesional en cuestión para que nos resuelva nuestras dudas. En este caso, a la imprenta, que seguro no pondrá ninguna objeción en responderte.

Estos son los diez trucos imprescindibles, que casi consideramos como puntos sagrados en el estudio, que seguimos cada vez que nos enfrentamos a un proyecto de diseño para imprimir.

¿Alguna vez has tenido un susto cuando has ido a recoger tu trabajo y has visto que lo que habías diseñado no se corresponde a lo que tienes en las manos? Te aseguro que con este decálogo para imprenta nunca más te pasará.  

13 comentarios
  1. Kathleen 20 octubre, 2016

    Tus post son geniales. Claros, simples y sencillos.

    Responder
    • Laura 20 octubre, 2016

      Muchas gracias Kathleen 🙂

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  2. Marcos 20 octubre, 2016

    La impresión mira que trae siempre de cabeza…entre los DPI, el espacio de color etc etc…acaba uno sin ganas de imprimir nada jaja.

    Muy buen post!

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    • Laura 20 octubre, 2016

      Si porque los impresores, además, no te lo ponen nada fácil. Espero que te sirva y te ahorre algún que otro dolor de cabeza 😉

      Muchas gracias!

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  3. Liz 20 octubre, 2016

    Edto fue de gean utilidad, gracias por compartir .
    Un abrazo

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    • Laura 20 octubre, 2016

      Muchas gracias a ti, me alegro que te haya ayudado 🙂

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  4. Eva 21 octubre, 2016

    Otro «truquillo» para el punto siete es que te lo revise un profesional de la corrección; porque dos ojos entrenados ven más que diez. Se ven tantos trabajos preciosos arruinados por este punto…

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  5. Enrique 21 octubre, 2016

    Como hacer para que al imprimir no salgan esos bordes blancos alrededor de la fotografía que ocupa el ancho de una página??
    Gracias.

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    • Lógica-lunar 17 diciembre, 2018

      No se puede evitar, ninguna impresora imprime en toda su superficie, lo que hay que hacer es imprimir en un formato más grande y guillotinar

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  6. Ana 5 julio, 2017

    Yo, gastando siempre la misma plantilla, guardando en PDF y yendo a la misma imprenta he tenido 3 resultados distintos, así que ya ni de los profesionales me puedo fiar v.v

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  7. Judith 13 septiembre, 2017

    Excelente post, yo llevo un tiempo diseñando y esta ha sido desde siempre una de las partes que más dolores de cabeza me ha dado, en especial porque no tengo en casa una impresora de calidad para hacer pruebas. Lo del pdf funciona bastante bien por cierto. Pero recientemente me surgió una duda, y es que cuando creamos un diseño que va directo a imprenta, trabajamos en cmyk y todos contentos. Peeero, ahora estoy ofreciendo, apenas dando los primeros pasos, imprimibles con descarga inmediata. Y hay algo que me da muchas vueltas en la cabeza, y es trabajar en rgb o cmyk, el problema que veo de trabajar con cmyk es que los colores en pantalla no me gustan nada, y hacen que mi trabajo resulte menos atractivo y venda menos. ¿Qué recomendarían ustedes en este caso?

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    • Laura 13 septiembre, 2017

      Hola Judith,

      Depende para lo que necesites lo que comentas. Si creas un descargable y es un imprimible (por ejemplo un planificador), te diría siempre CMYK, porque sino la impresora pondrá el color que le parezca. Si es un descargable tipo ebook, que sabes que no hace falta imprimir, puedes utilizar RGB, porque al final es un documento pensado para ver siempre en digital. Espero haber resuelto tu duda 🙂

      Un abrazo y mil gracias a ti por estar aquí!

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  8. Blanca 8 enero, 2018

    Gracias ThreeFeelings, son pequeños trucos que ayudan un montón!

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