Aprende a crear tu propia página web

¿Por qué a la mayoría de gente le abruma crear su propia web, hasta el punto de pagar cientos o miles de euros para delegarlo?

Algunas personas creen que se trata de un aspecto generacional, otros que se necesitan años de formación. Incluso hay quien se marea solo de escuchar ciertos tecnicismos.

En realidad es mucho más sencillo de lo que parece.
El problema es que hay mucha gente interesada en tu ignorancia.

¿Por qué a la mayoría de gente le abruma crear su propia web, hasta el punto de pagar cientos o miles de euros para delegarlo?

Algunas personas creen que se trata de un aspecto generacional, otros que se necesitan años de formación. Incluso hay quien se marea solo de escuchar ciertos tecnicismos.

En realidad es mucho más sencillo de lo que parece.
El problema es que hay mucha gente interesada en tu ignorancia.

Tenemos un minicurso para
crear tu propia web

En este curso gratuito explicamos una pequeña porción de todo lo que hemos aprendido durante nuestros años de experiencia.

Crea y publica tu web en menos tiempo del que imaginas.

Y además, te descargas dos guías escritas:

1.- Ebook “Por qué necesitas una buena identidad corporativa” y cómo aplicarla en tu negocio.

2.- Guía con checklist de los “18 consejos para que el lanzamiento de tu web sea perfecto” y evites liarla parda.

Déjame aquí tu email:

Somos Laura y Frede (soy el que escribe), nos dedicamos a crear identidades corporativas y webs que generan ventas.

No nos darán un premio a mejor mensaje de Marketing de este año, pero nos hemos ganado la alegría de nuestros clientes, que es mejor.

Ayudar está en nuestro ADN, hasta el punto que a veces nos implicamos demasiado.

Como Izzie Stevens en Anatomía de Grey.

Por eso, no podemos soportar las injusticias. Y créeme, en el sector del diseño y programación web hay muchas.

Hay una clienta a la que le tenemos mucha estima. No diremos su nombre, porque es algo sensible (la información, no ella).

La conocimos porque estaba buscando un equipo para rediseñar su web.

Nos contó que había pagado 1.500 euros en concepto de reserva a una agencia de programación web, para que se la diseñaran y programaran.

A nuestra clienta le aterraba la idea de tener que participar en cualquier tarea relacionada con el proyecto, así que confió en este equipo para que ellos mismos registraran el dominio, contrataran el hosting, etc.

Hay una clienta a la que le tenemos mucha estima. No diremos su nombre, porque es algo sensible (la información, no ella).

La conocimos porque estaba buscando un equipo para rediseñar su web.

Nos contó que había pagado 1.500 euros en concepto de reserva a una agencia de programación web, para que se la diseñaran y programaran.

A nuestra clienta le aterraba la idea de tener que participar en cualquier tarea relacionada con el proyecto, así que confió en este equipo para que ellos mismos registraran el dominio, contrataran el hosting, etc.

Pero la auténtica pesadilla no había
hecho más que comenzar.

Pero la auténtica pesadilla no había hecho más que comenzar.

Escribió a la agencia que le estaba haciendo la web para cancelar el proyecto. Muy amablemente les dijo que no iba a reclamar el importe entregado, pero que quería que le dieran acceso al dominio que habían registrado y el hosting, para poder delegarlo a nosotros y que hiciéramos nuestro trabajo.

¿Sabes lo que recibió? Excusas, quejas, negativas.

Imagina que te llamas Rita Suárez (nombre inventado), quieres que tu web se llame ritasuarez.com porque serás una marca personal, y no pudieras porque confiaste en que otras personas registraran tu dominio.

Claro, podría denunciarlos.

Pero ya sabes cómo va la justicia. Por esa vía necesitaría al menos un año (y la justicia en temas de Internet es tan torpe que igual dan la razón a los programadores).

Si estuvieras en su lugar, ¿estarías un año entero esperando, sin poder desarrollar tu negocio, para que un juez te diera la razón?

No lo creo. A fin de cuentas, es una etapa que, sin web, no podrías ofrecer servicios y facturar.

Al fin, a través de negociaciones, discusiones acaloradas (y otras cosas) acabaron entregando el acceso a la web, pero fueron 2 meses de mucha desesperación y agonía para nuestra clienta.

Y para nosotros también, porque hay muchas agencias que se aprovechan del desconocimiento de otros para sacar tajada.

La moraleja de esta historia es que es comprensible que deleguemos a otras personas el trabajo que nos genera rechazo, pero eso no te esgrime de tu deber de conocer lo que ocurre en tu negocio.

Por eso, hemos decidido que eso debe terminar. Por ello, te regalamos un mini curso y una serie de recursos. Para que no te ocurra nunca lo mismo.

Además, cada día a las 12:00 del mediodía (hora de España) enviamos un correo electrónico donde explicamos cosas curiosas de nuestra vida, aportamos mi visión acerca del mundo online y enviamos contenido de valor acerca del diseño web.

Con el toque friki de quien se pega muchas horas delante del ordenador.

Estas son algunas opiniones no solicitadas acerca de las newsletters de la suscripción:

Además, cada día a las 12:00 del mediodía (hora de España) enviamos un correo electrónico donde explicamos cosas curiosas de nuestra vida, aportamos mi visión acerca del mundo online y enviamos contenido de valor acerca del diseño web.

Con el toque friki de quien se pega muchas horas delante del ordenador.

Estas son algunas opiniones no solicitadas acerca de las newsletters de la suscripción:

¡Ah! Y después recibirás un email cada día.

Rellena este formulario: